Porque la vida se levanta cada mañana...

"Esto es algo muy antiguo. Cuando uno no encuentra un nombre exacto para definir las cosas utiliza historias. Así es como funciona. Desde hace siglos. Y todas las historias tienen una música propia"



21/8/13

Donde antes veía belleza


Ahora sólo puedo ver un cielo oscuro.
   Una sombra en el horizonte.
       Un reflejo inacabado por la perspectiva de la fotografía.



¿Bello?  

  Sí.... Inmensamente bello.

18/3/13

Romeo y Julieta




Fui  Julieta aquella noche.
Esa lágrima de amor, de ese amor que creí que nunca más sentiría.
Y allí estaba, sintiéndome de nuevo enamorada. Enamorada de un Romeo que no daría su vida por mí.
Descubriendo que esa lágrima resumía la historia de amor más corta e intensa de mi vida.
Mi veneno y mi desgracia.

             Su libertad...
                                                                                ...Y la mía

11/7/12

¡Qué fácil es criticar!


Hoy he leído un comentario de alguien a quien aprecio, pero con el que hoy no comparto opinión.
Se queja de los mineros y los satiriza diciendo que cobran el doble que él, que se van a jubilar 20 años antes que la mayoría de la gente, cobrando del dinero que todos ponemos de nuestro bolsillo y que encima le han tenido parado en la M-30.

Al leerlo, no he podido evitar  sentir la necesidad de compartir mi opinión, que por supuesto es tan respetable como la suya,.

Nos quejamos por su sueldo y su jubilación, pero no hablamos de que su esperanza de vida es quizá 20 años menos que la nuestra. Quizá ahora (también) nos salgan las cuentas de porque se jubilan antes… (Quizá no).
Quizá debatimos si sus sueldos son o no elevados y más en tiempos de crisis, pero nadie se pregunta porque después de tantos años siguen inhalando compuestos perjudiciales para su salud…
¿Iremos a su entierro o al menos nos acordaremos de ellos cuando mueran? Supongo que no. Como tampoco nos acordaremos que nos fastidiaron la vuelta a casa o la salida del viernes de vacaciones.

Ojala algún día no tengas que verte en su situación. La de luchar por tu mierda de sueldo. Quizá ese día te des cuenta de que aquellos con los que tienes que hacer fuerza, son los señoritos que no se bajan de sus coches y que te cortarán la calle sentados desde el mismo.
¡Disculpa mi error! Resulta que tú serás uno más de ellos, de los que se quedan en su coche refunfuñando sobre la vida, que es una mierda pero no harás nada por arreglarlo. Bueno sí, criticarás a aquellos que sí luchas por tus intereses porque seguramente te estén jodiendo la vuelta a casa de tu mierda de trabajo, por el cual, querido amigo, te quedan muchos años para jubilarte....

Espero que mañana tu vuelta a casa a las 17:00 de la tarde no se vea enturbiada por ninguna multitud defendiendo sus derechos. Pero si por un casual te encuentras con una, moléstate en pensar en aquellos que no salen de currar hasta las 22:00 ó aquellos que no tienen trabajo. Quizá puedes pensar también en aquellos que están en la calle o que lo han perdido todo. Y si quieres cuando llegues a casa, vuelves a poner un comentario de la mierda de mundo en la que vives y de la mierda de sueldo que tienes….

21/2/12

Tu recuerdo, mi destino


Soñar que no te fuiste, que al despertar estarás allí, en tu lugar, en tu espacio.

El tiempo pasa muy deprisa. Todo aquello que perdimos evoca a nuestra memoria. En algunos casos son solo siete meses, en otros, camino de siete años.
Te das cuenta de que la vida da pasos de gigante y te sientes estancado en el mismo lugar. Apenas cambia el decorado, incluso te has acostumbrado a los huecos vacios que antes estaban  llenos de esa esencia inexplicable que cada uno tiene.
Te acostumbras a seguir tu camino con lo que tienes, añorando lo que no tuviste y rememorando lo que has perdido. Entonces sientes una punzada dentro de ti y te indignas con el tiempo, ese tiempo que no sólo se ha llevado tus sentimientos, sino tus sensaciones, lo más hondo de ti: tu estado de ánimo al pensar en los que se han ido, tu desasosiego al preguntarte si no pudiste hacer más, tú dolor y sentido de la justicia por perder a quien no quieres, ni debes.
Aunque intentes luchar con todo, el mundo sigue, los días pasan y acabas aceptando que no eres dueño de tu vida ni de la gente que hay alrededor, que por mucho que cierres los ojos y desees con todo tu alma que nada sea diferente, que cambiarías todo lo que tienes por apenas un segundo más, no puedes.
Al final sólo te quedan tus fotos y esos pequeños segundos de paz cuando las miras y piensas lo feliz que has sido, ¡que hemos sido! Nuestras sonrisas, nuestras miradas, nuestros juegos, nuestros te quiero sin palabras… nuestra vida, aquella que os lleváis en el momento de marcharos.
 Aquella que ya nunca será igual, aunque tampoco distinta: vuestros huecos serán ocupados, pero vuestros siempre serán, nuestro día a día será nuestro, aunque vuestra seguirá siendo nuestra vida, serán nuestros momentos los que vivamos, pero serán los vuestros los que vengan a nuestra memoria, será nuestros sentimientos y nuestras sensaciones aunque vuestros sea nuestro dolor y nuestra añoranza.
Siempre dicen que decir adiós no es fácil, yo añado que tampoco hay que decirlo si uno no quiere. Y aunque no creo en una segunda vida ni en que nos encontraremos con los seres que vamos perdiendo en el camino, me gusta pensar que de alguna manera siguen aquí, a mi lado, luchando junto a mí por cumplir mis sueños, por hacer posibles mis metas, porque mis ilusiones un día sean recuerdos, recuerdos a los que unir sus nombres, sus caras.
Decir adiós implica romper con todo, desvincularse de algo, por eso nos cuesta tanto…
Y por eso mismo nunca podemos decirlo, porque nunca rompemos con lo que nos falta, en cada momento que los recordamos, que los mencionamos, que los sentimos, estamos de nuevo unidos a ellos, al menos a su recuerdo en nosotros.
En cada momento que inevitablemente asocias a ese ser que no está: el verle tumbado en ese sofá verde, el coger su caña de pescar e ir al rio, el entrar en casa y verla allí.
Es increíble, como la mente por un instante nos lleva a creer que de verdad están allí donde los esperamos, donde los añoramos,  allí donde nuestro corazón los ubica y los hace fuertes como mecanismo de defensa ante la corrosión del tiempo. Allí donde nadie jamás podrá venir a reclamarnos su presencia, donde hacemos nuestra su vida, aunque ya no estén, donde les damos el poder de  hacerse libres incluso apostando nuestra propia libertad, hacerlos vivos de nuevo…
Sin embargo son los recuerdos los que nos atan a la vida, los que nos hacen sentir tan afortunados por aquello que tuvimos, nos hacen sentirnos plenos por haber querido como nadie lo hará, por haber reído y llorado a su lado, por haber vivido como ya nunca podremos vivir. Nos hace afortunados.
Son los recuerdos los que nos hacen fuertes, los que nos enseñan a levantarnos cuando nos caemos, aunque sean ellos mismos los que nos ponen la zancadilla, aquellos que a veces olvidamos cuando sin darnos cuenta nos sentimos libres, pero que igual que un boomerang siempre vuelven y con ellos la realidad.
Es triste y doloroso perder en la vida. Las personas nos estamos preparadas ni para perder al parchís, contra más luchar en batallas que no tenemos ninguna opción de ganar.
Y sí, es verdad, siempre se van los mejores,  aquellos que siempre esperabas tener a tu lado, aunque supieras que llegaba su hora, aunque supieras que es mejor así, es más fácil ser egoísta que afrontar la derrota.
Y ahora sólo nos queda soñar y seguir llenando de recuerdos nuestra vida, para que cuando llegue el momento de decir adiós, otros puedan llenar sus corazones con nuestro recuerdo, con nuestras vivencias que también harán suyas, con su vida que será la nuestra y con ese tiempo, espectador de todo e inmortal, que tanto sabe y nada cuenta. (Cómo muchos  dirían, es el ciclo de la vida).

Soñaremos que no os fuisteis o que al menos estáis de vuelta.

4/1/12

Carta al 2012:

Carta al 2012:


   Se fue el año 2011 y en mi caso con una de cal y otra de arena.
   Es difícil hacer balance de un año que ha sido tan bueno pero que se ha llevado algo de lo que más quería.

    He reaprendido que todo acto depende de los ojos por los que se miran y que nada es bueno o malo, simplemente criticable.
   Todos cometemos errores en nuestras vidas, a veces esos errores pasan desapercibidos ante la vista de los que nos rodean, mientras que otros nos hacen replantearnos nuestro día a día.
Errores que no son más que confusiones en un mal momento de nuestra vida y errores que nos abren los ojos sobre nuestro presente, nuestro pasado e incluso nuestro futuro.

     He recuperado grandes momentos de mi vida, he revivido lo que es vivir el día sin tiempo a pensar en ayer o mañana y he descubierto que la cerveza tampoco está tan mala...

    Gracias al 2011 he renovado el álbum de fotos de mi vida. Ciertas personas que antes eran recuerdos, ahora son planes y de nuevo amigos. Grande la vida que consigue que no pasen los años entre las personas cuando las personas están dispuestas a que así sea.

    He tenido que dividir los huecos de mi corazón, porque he conocido gente maravillosa, gente a la que quiero como si los conociera de toda la vida. Gente con la que quedo por el mero hecho de quedar, gente con la que puedo hablar, sentir, vivir... Amigos que el 2011 me deja y que el 2012 espero me dé la oportunidad de seguir disfrutando.

    Por supuesto es la gente de mi día a día, aquellos que desde hace muchos años han estado ahí a los que no puedo olvidar. Y aunque en el final de este año nos hayamos visto algo menos, sois mi aliento, tooodooo mi pasado y por supuesto mi futuro. Gracias por seguir ahí siempre, por tener la mejor sonrisa cada vez que nos reencontramos.

    Y a vosotros, los que estáis un poco más lejos, sé que el 2012 seguirá siendo transparente a la distancia que nos separa. Sé que nos quedarán visitas, fiestas, alegrías y algún que otro mal entendido. Mil gracias amigos.


    Gracias al 2011, el trabajo ha inundado mi casa y mi ambiente y eso en los tiempos que corren, ya es decir. Yo estoy segura que la vida de alguna manera también premia a aquellos que no se sientan a esperar a que la fortuna les llega, sino que todos lo que luchan porque día a día la vida sea un poquito mejor al final acaban consiguiendo que sus propósitos se hagan realidad: Tere, Hector, Javi, o yo misma... Sigamos luchando porque nuestra suerte sea nuestra y no de nadie más.

    Y mi familia, que sé que pese a todo lo que acontezca siempre estará ahí. A veces la vida nos pone a prueba, a veces nos equivocamos o acertamos con más o menos tino, pero me siento tan orgullosa de vosotros… Sois lo mejor que tengo y seguiré luchando porque así sea.

    Como toda moneda, la vida tiene dos caras y toda esa suerte y alegría que la vida me ha dado se desvanece por unos momentos cuando me acuerdo de mi pequeña, aquella que la vida me arrebato sin poder decir adiós. Sé que has sido tan feliz que no me siento triste por ello. Y aunque la vida sigue y yo lo haré con ella, siempre serás mi pequeña, mi perra, mi amiga, mi Curry.
 Gracias a la vida por haberme dejado disfrutar de ti 16 años, por estar a mi lado en los mejores momentos de mi vida, por ser quien has sido… y quien siempre serás.




    Y a ti 2012, sólo te pido que siga reaprendiendo de la vida, que mis errores sólo sean confusiones de un mal momento ó que si son algo más, me sirvan para reconfigurar mi vida hacia un camino mejor.
  Que siga recuperando esos grandes momentos de mi vida y que no sólo reviva, sino que también rememoré el ayer, el hoy y desde luego el mañana.
  Porque en mi vida sigan creciendo las personas, aunque algunas sólo sean de paso, aunque alguna se vayan o no vuelvan, porque de todas se aprende, de todas se vive.
  Que aquellos que siempre han estado ahí, lo sigan haciendo de esa manera que ellos sólo saben. Que me sigan haciendo sentir especial.

  Que siga sintiendo que cada día soy afortunada, que soy feliz y que soy LIBRE.

Y si te sobra un poco y me quieren colmar de bienes terrenales, tampoco pasa nada.... :)=

20/11/11

Versión móvil

¡Ya tenemos versión móvil del blog!


16/11/11

Últimamente es la historia de tu vida.

Puedes seguir negándotelo, pero ya sabes que en algún momento no podrás esquivar al destino.

Puedes no exponer tu mirada a la vista de los transeúntes que te rodean, esquivar sus historias, sus sonrisas, su paso acelerado… su vida. Pero siempre habrá alguien que no sea esquivo a tu incertidumbre y te mire y sepa entonces encontrar en tus ojos lo que a tientas, intentas esconder.

Ser un fugitivo en tu vida te encadena a tus palabras y con más fuerza a tus promesas. Encadenas del mismo modo a aquellos a los que prometes sin darte cuenta de que el tiempo hace de tus palabras el olvido y de tus promesas, sólo palabras.

Esconderte de ti mismo y de tus actos, sólo te limpia tu conciencia, pero no la de los demás. Tu rostro refleja la amargura y la tristeza como si de un espejo se tratara: te puedes esconder de todos, menos de tu sombra.

Y sé que no estás orgulloso de tu camino. Pero te recuerdo que fuiste tú el que lo elegiste. Te presentamos dos opciones y decidiste crear un camino paralelo aprovechando el momento de coyuntura y robar ideas fugaces de ambas posibilidades.

Con ello has creado un monstruo que sólo se sacia acaparando todo lo que se encuentra. No importa que sigan creciendo las injusticias, que la tristeza inunde cada día más tú cielo, su cielo.

Y sí, es fácil ser el centro de su vida cuando tu centro eres tú mismo. Pero no importa, porque tu historia cambiará y entonces, aunque te seguirás negando tu destino, ya nadie estará ahí para recordártelo.

Da igual lo que pienses o lo que digas, porque entonces la calle estará tan llena que tus palabras no se escucharan.

Ya sólo serás otro transeúnte más que pasará por el lado sin apenar rozar ese escaparate que un día contó tu historia y que ahora cuenta las de otros.

Y ahí seguirá tu sombra, cerca de tus palabras, de tus promesas… Cerca de lo que un día fue tu destino y hoy, hoy tan sólo es tu presente.